El Consejo de Ministros del pasado 24 de agosto ha aprobado el plan de impulso de la Televisión Digital Terrestre y de la innovación tecnológica, una apuesta decidida, según algunos, por la televisión de alta definición y por la telefonía 4G (4ª Generación).
En la confección del Plan se han pretendido tener en cuenta como premisas minimizar el impacto y las molestias a los ciudadanos, limitar el coste global para los ciudadanos y operadores de televisión, adelantar la implantación de la telefonía móvil de 4G en un año, favoreciendo la inversión y la innovación, así como la generación de empleo asociada a esta tecnología; fomentar la televisión de alta definición y promocionar la innovación y el desarrollo de la industria de fabricación de equipos y tecnologías asociadas a la TDT.
Medidas que se adoptan
Las medidas concretas que contiene el plan aprobado por el Consejo de Ministros son:
- Se fija como objetivo para la fecha referencial de liberación del dividendo digital el 1 de enero de 2014, facilitando el despliegue de nuevas redes de telefonía móvil de 4G a partir de dicha fecha.
- Se reducen las frecuencias asignadas para prestar el servicio de TV, garantizando un uso más eficiente del espectro, aunque, gracias a los avances tecnológicos, se garantiza la emisión del mismo número de canales nacionales de TV que los actuales.
- Se impulsa la oferta de emisiones de televisión de alta definición de elevada calidad y otras innovaciones tecnológicas en el ámbito de la televisión digital.
- Se fija un calendario para llevar a cabo las actuaciones necesarias derivadas del Plan.
Con posterioridad en fecha 7 de noviembre de 2012 se da a conocer por primera vez parte de este Plan de Impulso de la TDT en reunión Ministerial con el CATSI Consejo Asesor de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información, donde varias asociaciones integrantes entre ellas UTECA representando las televisiones privadas y FENITEL en nombre de los Instaladores expresan su rechazo a dicho Plan.
En el caso de las televisiones privadas, en la reducción del número de múltiplex de 10 previstos en el Plan Marco a 8 previstos en este Plan Impulsa, se limitan a 3 los múltiplex destinados a difundir por cada uno de ellos hasta un máximo de 6 programas de definición estándar SD (ME3, ME4 y ME5) y se limitan a 2 múltiplex los destinados a difundir hasta un máximo de 3 programas de alta definición cada uno (ME6 y ME7). En total 18 programas SD más 6 programas HD frente a una oferta televisiva actual de más de 30 programas.
La fijación del denominado calendario no va más allá del establecimiento de la obligación de alcanzar una cobertura poblacional del 96% en 6 meses para los nuevos múltiplex, desde la entrada en vigor mediante publicación en el BOE del RD que regula el nuevo Plan Técnico Nacional de TDT. De igual forma determina que se podrá seguir explotando los canales altos del Dividendo Digital hasta que se alcance el objetivo del 85% de antenización de la población para los nuevos múltiplex, momento en el que se podrá ordenar el cese o abandono de dichos canales altos. No existe más calendario previsto que este.
Ventajas
El Plan, siempre según sus impulsores, tendrá un impacto muy favorable sobre la economía española: más de doce mil millones de euros en los próximos años, lo que equivale a alrededor del 1 por 100 del PIB. En el ámbito europeo, el impacto se ha estimado en 150.000 millones de euros. Además, se adelanta en un año el despliegue de redes de telefonía móvil de 4G a enero de 2014 frente a enero de 2015 del plan anterior.
Inconvenientes
El nuevo Plan Técnico ahonda aún más la Brecha Digital, por una parte olvidándose por completo de las zonas de extensión (Zona II o zona geográfica situada por encima de los porcentajes obligatorios de cobertura poblacional)y por otra rebajando las obligaciones del ente público RTVE del 98% anterior al 96% de cobertura exigible actual en alta definición HD (ME2).
El retraso prolongado en dar a conocer la nueva planificación de frecuencias, en conjunto con el adelanto de la fecha del cese de emisiones de los canales afectados por el Dividendo Digital, limita en el tiempo actuaciones de despliegue del operador dominante a los radiodifusores, reduce drásticamente el tiempo de otras administraciones, (locales o autonómicas), para poder realizar la extensión de dichas señales (repetición y uso de gap-fillers) y reduce el periodo de simulcast a una expresión mínima, acelerando la ingente labor de los instaladores en la adecuación de estas nuevas recepciones.