Itelazpi mantiene una relación muy directa con el medio natural ya que la red vasca de infraestructuras de telecomunicaciones que gestionamos está ubicada en el entorno natural de la CAPV. Por este motivo y conscientes del impacto ambiental de nuestra actividad, para Itelazpi la protección del medio natural es uno de sus principales valores corporativos, constituyéndose en un compromiso empresarial por el desarrollo ambiental sostenible.
Dentro de la gestión medioambiental de Itelazpi, queremos destacar en esta ocasión la labor realizada sobre uno de los principales indicadores cuantitativos de impacto medioambiental, que es la huella de carbono.
Dentro del marco de la Norma Ekoscan (de la que Itelazpi tiene su nivel de certificación más alta), la huella de carbono de Itelazpi es calculada y gestionada a través de la iniciativa STOP CO2 Euskadi. Esta ofrece, a las organizaciones adheridas a dicha iniciativa, la posibilidad de realizar un cálculo anual de la huella de carbono mediante una herramienta de cálculo cuyos factores de conversión son actualizados todos los años.
Adicionalmente, durante los años 2010-11 Itelazpi realizó un inventario más exhaustivo de emisiones de acuerdo al Protocolo GHG. En dicho estudio se analizaron e inventariaron las distintas actividades generadoras de CO2, cuyo resumen es el siguiente:
- Emisiones asociadas a centros en fase de obra e infraestructura
- Emisiones asociadas a centros en fase de obra instalación
- Emisiones asociadas a centros en fase de operación
- Emisiones asociadas a centros en fase de mantenimiento
- Emisiones asociadas a la actividad en oficinas centrales
Dicho inventario ha arrojado como resultado que las fases de la actividad de Itelazpi que generan mayor porcentaje de emisiones son principalmente las fases de operación y mantenimiento, y que en general las mayores fuentes de emisión vienen dadas por el consumo eléctrico de los equipos de las instalaciones de telecomunicaciones y el transporte (traslado) a los centros de telecomunicaciones, tanto de personas como de materiales, especialmente los más pesados.
La capacidad de actuación de Itelazpi sobre estos aspectos es limitada, realizando acciones orientadas a la elección de equipos de máxima eficiencia energética, formación en conducción eficiente, instalación de iluminación por balasto frente a reactancia o implantando suministros de energía renovable donde sea posible.
Además de dichas actuaciones, y tal y como admite el citado protocolo GHG, una organización puede contrarrestar su impacto en CO2 mediante actuaciones que absorban dicho gas. En este sentido, Itelazpi viene desarrollando desde 2008 y de forma sistemática, diversas actuaciones orientadas a compensar dichas emisiones mediante plantaciones de árboles como balizas para la construcción de vallados arbóreos en los centros, o a través de procesos específicos de replantación arbórea en parcelas de montaña
Así en 2011 Itelazpi acumulaba una plantación de 1.212 árboles como balizas y vallados y 1.889 replantaciones de parcelas, lo que supone una absorción anual estimada de 20,2 toneladas de CO2 eq. /año que suponen el 0,4% de las toneladas emitidas.
Mediante estas acciones, además del efecto mitigador de las emisiones de CO2, desde Itelazpi trabajamos en mantener y recuperar nuestro valioso y hermoso entorno natural.