La promesa realizada por el Gobierno español sobre la banda ancha universal de 1 Mega, se ha visto incumplida. Estaba previsto que el servicio que permitiría que todas las poblaciones accediesen a Internet se pusiese en marcha el 1 de enero, fecha que finalmente se retrasará. Según las previsiones, ésta comenzará a funcionar un año después, el 31 de diciembre de 2011.
La universalización de la banda ancha está incluida en la Ley de Economía Sostenible. Los continuos retrasos en los plazos de aprobación de esta ley, en cambio, no han permitido que en enero se ponga en funcionamiento el servicio universal de banda ancha, que verá la luz un año después. Se trata de una ley importante, ya que su aprobación posibilitará que cualquier ciudadano de cualquier punto de España que solicite el servicio universal tendrá derecho a que se le preste el servicio en unas condiciones y a un precio razonables.
Según han señalado desde el Ministerio de Industria, esta demora en el tiempo es algo transitorio, ya que en un corto plazo se van a establecer cambios sustanciales en la normativa referente al servicio universal. Estas modificaciones también afectarán al sistema que se quiere desarrollar en España.
La banda ancha universal es una solicitud realizada en muchas ocasiones en España y que es necesaria en lugares o zonas aisladas donde los operadores no llegan a ofrecer sus servicios. Estaba previsto que el servicio universal contase con una velocidad de bajada de 1 Mbps y una subida de 256 kbps. La cobertura, por su parte, alcanzaría el 99% del territorio nacional y costaría alrededor de 25 euros al mes.
El retraso ha enfadado a los internautas, que ven incumplida la promesa de banda ancha universal. Los operadores, en cambio, están satisfechos con la demora, ya que no tendrán la necesidad de realizar en un breve espacio de tiempo la inversión que suponía ofertar el servicio de banda ancha universal.