Los últimos repetidores que transmiten la señal analógica de televisión en el Estado comenzaron a apagarse progresivamente a partir del pasado 10 de marzo, cuando se inició la tercera y última fase del Plan Técnico Nacional de la Televisión Digital Terrestre, que afectará a más de 30 millones de personas.
La previsión del Gobierno central es acabar con la señal analógica entre el 10 de marzo y el 2 de abril en tres fases claves: del 17 de marzo al 29 de marzo, cuando 11 millones de ciudadanos de 17 proyectos dejarán de ver la señal analógica; el 30 de marzo y el 2 de abril, cuando se producirá el último apagón de los últimos 6 proyectos, que afectará a 3,8 millones de personas.
Esta tercera fase afectará a los municipios más grandes, entre ellos Bilbao, Madrid, Barcelona y Sevilla, que se apagarán a la vez el 30 de marzo. Ese día, se producirá el apagado más grande de la última fase en cuanto a densidad de población (afectará a 16,5 millones de personas) e implicará que grandes centros como Torrespaña (Madrid), entre otros, dejen de emitir para siempre en analógico.
En el caso de Donostia, el repetidor de Jaizkibel cesará sus emisiones analógicas el 25 de marzo. Sin embargo, el día 23 las instalaciones de la CAV que aún funcionen en analógico dejarán de recibir la señal de Retevisión, por lo que dejarán de emitir los canales estatales.
Por tanto, quien no haya adaptado su televisor a la TDT y todavía vea la televisión en analógico, a partir del día 23 de marzo sólo podrá ver ETB.
Coincidiendo con la última fase del apagón analógico, el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio sigue informando sobre el proceso de transición a la TDT a los ciudadanos a través de autobuses informativos, puntos informativos y unidades móviles.